martes, 30 de septiembre de 2014

El centro educativo como organización que enseña y aprende

Estamos ante la última publicación del mes de Septiembre, y como en cualquier otra voy a presentaros un nuevo centro de interés, pero además llevo días queriendo compartir con vosotros una noticia… ¡y hoy es el día!.

Este martes tenemos como centro de interés “Los centros educativos”, concretamente trataremos de aplicar la teoría del aprendizaje organizativo, muy conocida en el ámbito empresarial,  a los centros escolares.

Quiero comenzar recordando el carácter organizacional de los centros educativos ya que éstos orientan su actividad hacia unos objetivos a partir de la acción coordinada y de la interacción de las personas que la constituyen. Pues bien, los centros educativos como cualquier otra organización se ven obligados a responder a las demandas de un entorno incierto e inestable, y probablemente éste es uno de sus grandes desafíos a nivel macro.  Por ello, a continuación, voy a pasar a presentar cuál es para mí la clave para que estos centros educativos afronten con éxito las variables y difíciles demandas del entorno.

Primeramente, uno de los grandes errores es concebir los centros educativos limitando su función al desarrollo del aprendizaje de sus educandos, olvidando por tanto que en éstos encontramos a profesionales que también necesitan continuar aprendiendo, ya que mediante este desarrollo profesional se podrá conseguir el autodesarrollo del centro. Estamos pues ante la necesidad de disponer de centros educativos que se configuren como organizaciones que aprenden, fomentando el aprendizaje organizativo y acercándose a las conocidas comunidades de aprendizaje.

Ahora bien, ¿qué proceso hemos seguir para hacer de un centro escolar una organización que aprende?. Para comenzar, debería de existir una aceptación compartida de visión de cambio y de necesidades presentes y futuras ya que únicamente así se logrará provocar un cambio en la cultura escolar. En esta primera etapa del proceso se requiere de espacios y tiempo para una primera autoevaluación colectiva del centro. Una vez se comparte una visualización de escenario futuro, el centro ha de activar programas de desarrollo que tengan como objetivo el incremento de las competencias profesionales. Concretamente, en esta última etapa del proceso adquiere especial importancia las relaciones entre los profesionales que integran el centro, ya que la interacción de los aprendizajes acaba convirtiéndose en potencial para la organización.


En definitiva, con el breve artículo de hoy quiero poner de manifiesto que los centros educativos al tratarse de instituciones dedicadas al aprendizaje además de formar y educar al alumnado desarrollando aprendizajes individuales, también deberían de realizar aprendizajes institucionales donde sean los centros los que aprendan. 



Como he mencionado al inicio quisiera antes de despedirme comunicaros que esta semana voy a empezar mi segunda etapa como universitaria cursando el Máster de Investigación en Educación, en la especialidad de Desarrollo y gestión de las organizaciones para el cambio. He querido compartir en el blog esta noticia porque pretendo poder transmitir y plasmar en mis posteriores artículos todo lo que vaya aprendiendo, ¡y además porque me tiene muy ilusionada!

Me despido…. y no lo olviden disfruten con sus rutinas, yo disfruto con la mía.

Saida

martes, 23 de septiembre de 2014

No toda la tecnología en el aula es innovación en educación

Quisiera que antes que empecéis a leer el artículo de hoy os paréis por unos segundos a reflexionar acerca del título de éste “No toda tecnología en el aula es innovación en educación”. Además, en la anterior temporada ya dediqué un post a escribir sobre esta misma temática, la cual considero que es merecedora de total interés. Pero esta vez quisiera ir un paso hacia delante, ya que la inmersión tecnológica en el sistema educativo no es ninguna novedad. Concretamente, el paso que quiero que demos es justo el que nos transporta de la dimensión TIC a la dimensión TAC.

Actualmente podemos consultar investigaciones que ponen de manifiesto que más del 80% de los centros escolares disponen de ordenadores con conectividad. Esta afirmación nos puede resultar muy positiva ya que nos hace imaginar que esta realidad nos ofrece la oportunidad de realizar tareas con diferentes recursos tecnológicos. Sin embargo, la introducción de tecnología (recursos e infraestructuras) en el aula no está comportando avances significativos en innovación educativa, es decir, los cambios en las prácticas de enseñanza son casi inexistentes. Por tanto, el reto no está en dotarnos al 100% de tecnología y disponer de aulas con numerosos dispositivos digitales, sino en ir más allá y saber qué hacer con éstos para garantizar resultados en el aprendizaje.

En mi opinión una de las razones por las que no obtenemos los cambios deseados es porque sin ser conscientes estamos cayendo en un “reduccionismo” centrando nuestra atención únicamente en las tecnologías en vez de fusionar lo tecnológico con lo pedagógico para mejorar la realidad educativa.  Por ejemplo, un error muy común es evaluar el impacto de estas tecnologías en base a la ratio de ordenadores por alumno, por ello también la relevancia de hacer uso de indicadores cualitativos y no únicamente cuantitativos. En consecuencia, la función docente en este contexto no ha de limitarse a la creación de presentaciones digitales para explicar el temario, sino más bien a la introducción de pequeños cambios en el proceso de enseñanza-aprendizaje.  No obstante, quiero destacar que cualquier cambio en educación necesita de perspectiva y de distanciamiento en el tiempo para hacerse visible.

Sin intención de detenerme demasiado quisiera señalar otros de los puntos que para mi dificultan el éxito en los resultados de las TAC en educación. A mi modo de ver, creo que existe un gran distanciamiento entre el discurso político en relación a las TIC y las prácticas en el aula. Por esta razón pienso que es un requisito fundamental hacer confluir en una misma dirección las políticas educativas y las necesidades reales en el sistema educativo, y esto se puede conseguir mediante indicadores que ayuden a la correcta definición de políticas. A su vez, esta realidad se ve agravada por la ausencia de debate en los centros educativos en torno a la definición de las políticas en TIC.

Como estáis observando mi objetivo con este artículo es haceros visibles los grandes obstáculos que el sistema educativo ha de hacer frente para que la tecnología se convierta en innovación. Siguiendo con mi propósito habría de señalar la falta de información en relación a los proyectos de innovación que se quieren implementar en los centros.  Así pues, antes de poner en práctica un proyecto es necesario realizar tareas previas como serian la recogida de documentación sobre prácticas exitosas, pudiendo así conocer y compartir las principales dificultades que se pueden encontrar, los resultados reales sobre las consecuencias en el aprendizaje, etc.

Como ya he mencionado al principio la inversión en tecnología no ha de porqué traducirse en innovación, de hecho existe un fenómeno “fatiga innovadora” el cual se caracteriza por un boom de innovación que puede acabar desmotivando y cansando al colectivo docente. Por todo esto, la inversión en tecnología ha de ir acompañada de otras inversiones que la refuercen como serian la formación al profesorado, el apoyo a los centros para ayudarlos a introducir experiencias de innovación, entre otras. Así pues, no nos olvidemos que un proceso de innovación requiere de compromiso, esfuerzo, suma de recursos, tiempo, etc.


Acabemos el artículo de hoy recordando que la esencia de las TAC en el aula no es otra que la oportunidad de disponer de ambientes de aprendizajes enriquecidos no únicamente por la tecnología sino por nuevas técnicas y metodologías didácticas que promueven un aprendizaje activo. Por lo tanto, apostemos por una adecuada y eficiente inversión en TAC, que por un lado apoye al profesorado a desempeñar su función docente y de investigación, y por otro al alumnado ayudándole a alcanzar sus objetivos de aprendizaje.


¡Me despido por hoy, hasta el próximo martes!
Saida

martes, 16 de septiembre de 2014

Los desafíos docentes en el inicio del curso escolar

Otro martes más regreso con un nuevo centro de interés, esta vez reflexionaremos y consideraremos unos de los cometidos, si no es el más importante si es el primero, del profesorado a la hora de dar inicio a su materia en el nuevo curso escolar. Personalmente, considero que existe el peligro de no valorar lo suficiente esta tarea lo que podría conllevar consecuencias negativas sobre el transcurso del curso y sobre los propios estudiantes. Por ello, a continuación voy a pasar a presentar una serie de actuaciones que nos ayudaran a evidenciar el impacto de la presentación de la materia en los primeros días de curso.

La primera actuación por parte del profesorado haría referencia a la creación de un buen clima en el aula ya desde el primer momento en que se da por iniciada la primera clase del curso. Así pues, existen diferentes recursos y técnicas a utilizar para garantizar percepciones positivas entre el docente y sus estudiantes, o incluso entre éstos últimos, ya que éstas pueden influir y condicionar a lo largo del curso.

Una segunda actuación a llevar a cabo en el primer día escolar es el intercambio de expectativas y creencias en torno a la materia. Para comenzar, es clave que el profesorado se interese en conocer qué noción y concepción tienen sus estudiantes de su asignatura para comprobar si sus respuestas van encaminadas o no con la realidad. De esta manera, aseguraremos que desde el primer momento los objetivos del curso quedan clarificados y son compartidos a nivel grupal. También es recomendable la realización de un acuerdo entre el docente y sus estudiantes con el fin que se establezcan roles y responsabilidades necesarias para el logro de los objetivos y propósitos para la superación de la materia. Además, en este punto también podríamos mencionar la importancia del rol activo de los estudiantes a la hora de planificar su aprendizaje pudiendo decidir en gran medida sobre el qué y cómo aprender.

La siguiente actuación a desarrollar adquiere especial relevancia al tratarse del conocimiento de los destinatarios de la acción formativa. Por esta razón, antes de comenzar a planificar el diseño curricular es necesario conocer el perfil del alumnado para disponer de informaciones tales como estudios previos, conocimientos relativos a la materia, necesidades presentes y futuras, expectativas formativas y profesionales, entre otras.

Una vez el profesorado ha realizado con éxito las anteriores actuaciones ya estará preparado para comenzar a diseñar la acción formativa incidiendo en aspectos como los objetivos de la asignatura, el método de enseñanza-aprendizaje, las técnicas evaluativas junto a sus correspondientes instrumentos y momento evaluativo. No obstante, esta tarea precisa de reflexión y tiempo ya que en un primer momento el docente ha de decidir qué modalidad de planificación curricular es la más adecuada en función de las conclusiones que ha extraído de las anteriores actuaciones. Probablemente, la elección del enfoque curricular sea uno de los retos más importantes para el profesorado y para ello ha de prestar especial atención tanto al colectivo destinatario como a la propia acción formativa, además de seguir criterios de flexibidad, pertinencia y adecuación entre otros. Además, no se puede obviar que cualquier diseño curricular ha de tener presente tres principios; validez ecológica para asegurar la transferencia de los aprendizajes, validez formativa de tal manera que los aprendizajes previos faciliten los nuevos y validez personal para promover el desarrollo personal.


Espero que con este artículo hayáis podido comprobar cómo el primer día de clases no es simplemente eso un primer día, sino que por el contrario es sumamente decisivo ya que funciona como guía para el resto de días del curso escolar. 



Saida

martes, 9 de septiembre de 2014

¡Afrontemos el regreso a la rutina!

En este segundo martes de septiembre, ¡El centro de interés está de vuelta!. No os podéis ni imaginar la alegría que siento de volver a estar otro martes más aquí con vosotros dando la bienvenida a una segunda temporada del blog. Espero que hayáis disfrutado de las tan deseadas vacaciones de verano y que os hayan servido para recargar pilas e iniciar el mes de septiembre con mucha energía. Sin embargo, estoy convencida que para algunos de vosotros ésta es una época en la que os cuesta reiniciaros a vuestra rutina, retomando antiguos hábitos abandonados durante el verano. Por este motivo, he decidido comenzar la nueva temporada del blog dedicando una primera entrada a este gran reto que tenemos por delante “Cómo afrontar el regreso a la rutina”.

Para comenzar, quiero matizar que he optado por utilizar el término “rutina” ya que con él me estoy refiriendo tanto a una rutina profesional, como escolar o personal. A continuación, voy a presentaros unas recomendaciones a valorar para así hacer frente al temible mes de septiembre que tan cuesta arriba se nos hace.

Aprovechando mi última expresión “cuesta arriba” voy a introducir el símil de unas escaleras ya que habremos de ir ascendiendo escalón por escalón hasta llegar a la puerta que nos conducirá a la superación de este reto. Concretamente, cada escalón hace referencia a una indicación- recomendación que nos facilitará el regreso a nuestra rutina, ¿Os animáis a subir la escalera?. ¡Vamos a ello!.

Las deseadas vacaciones de verano nos hacen percibir a simple vista la cara más atrayente de éstas con sus viajes, sus playas y un sinfín de otras maravillas que éstas conllevan. Pero no nos podemos dejar eclipsar por todo esto ya que a su vez estas vacaciones nos traen también la cara más amarga que no es otra que desacomodarnos a un estilo de vida  que sólo nos podemos permitir por un tiempo. Por esta razón, el primer escalón a ascender es el de “Aceptar” esta realidad con sus dos caras y entender las vacaciones de verano como una época de desconexión que es necesaria y que nos ayudará para retomar nuestro día a día con fuerzas renovadas. Una vez aceptamos y somos conscientes de esto, estamos preparados para subir el segundo escalón “Adoptar una actitud positiva”. Aquí radica la gran importancia de primero “Aceptar” para posteriormente ser capaces de afrontar nuestra rutina con optimismo. Seguramente el último mes previo a nuestras vacaciones sentíamos que no podíamos más y necesitábamos desconectar y liberarnos de todo el estrés acumulado. Por esto septiembre ha de ser un buen mes para comenzar con toda la energía y la buena vibra que justo nos hemos traído de nuestro verano. Así que no hay excusas, hemos de estar más que dispuestos a asumir con motivación los últimos meses del año.

El tercer escalón a subir lo he llamado la “Recuperación progresiva” de todas las actividades o hábitos que formaban nuestro rutina. Una vez llegados a esta altitud de la escalera es el momento de ir poniendo en práctica todo aquello que da sentido a  nuestra vida diaria. No obstante, quiero poner énfasis en “progresiva” ya que no podemos pretender en tan sólo un día habituarnos a una realidad opuesta a la que actualmente hemos estado llevando. Así pues, hemos de ser conscientes que todo cambio necesita de una planificación que nosotros mismos hemos de realizar para facilitar nuestra adaptación al nuevo contexto. Para acabar, simplemente hemos de subirnos al último escalón “Momento de nuevos retos” para finalizar con éxito el regreso a nuestra rutina. Personalmente, esta recomendación es sin duda una de las más importantes para conseguir mejorar en cualquier ámbito de nuestras vidas. Concretamente, hemos de asumir nuestra cotidianidad con una primera evaluación de ésta para así poder detectar lo que deseamos cambiar y/o corregir. A partir de esta evaluación podremos ser capaces de plantearnos pequeños cambios que hemos de ir introduciendo de manera progresiva.


Espero que estas recomendaciones os ayuden a afrontar el regreso a vuestra rutina.

¡Hasta el próximo martes!
Saida

martes, 8 de julio de 2014

¡Martes de despedida!

Este martes estamos de despedida… así es, después de medio año publicando casi cada semana El centro de interés dice adiós, ¡pero tranquilidad no se trata de un adiós definitivo sino más bien de un hasta pronto!.

Podía haber decidido directamente dejar de publicar hasta nuevo aviso, pero he preferido aprovechar la ocasión para mostrar con esta publicación lo satisfecha que me siento con este blog. Durante estos últimos seis meses, desde que inauguré El centro de interés, he intentado compartir con todos vosotros no únicamente mis conocimientos acerca de mi vocación, sino lo que considero más importante mis experiencias y mis creencias. Posiblemente este blog no posea una “apariencia 100% profesionalizadora “en todos sus sentidos y probablemente esto se pueda explicar porque creo que aun me queda mucho camino por recorrer como profesional de la Pedagogía. No obstante, sinceramente prefiero que El centro de interés adopte una orientación más cercana a todos los públicos sin necesidad de ser un entendido/a en este campo para ser lector del blog.

Además, quiero que sepáis que la ausencia temporal de nuevas entradas no implica que no vaya a estar durante este tiempo trabajando, al contrario prometo venir renovada, actualizada y motivada para traer nuevos centros de interés. Es más, estoy segura que este pequeño periodo vacacional va a ser muy positivo para todos.

Simplemente acabar agradeciendo a todos aquellos que habéis estado siguiendo cada martes El centro de interés, ya que vuestro interés en el blog motiva mis deseos de seguir con él. 


Saida

martes, 1 de julio de 2014

¡Comencemos a planificar nuestro verano!

¡Qué mejor que un martes para empezar con buen pie este mes de Julio!. El verano suele ser para la gran mayoría una de las mejores estaciones del año, sobre todo para los más pequeños ya que dan comienzo a sus deseadas vacaciones de verano. No obstante, para que nos vamos a engañar, el verano es también una época de preocupación para aquellos padres que no saben cómo planificarse para mantener a sus hijos ocupados y entretenidos.

Hay quienes aun piensan que estos meses son una gran “perdición” desde el punto de vista educativo, ya que se corre el peligro de perder los buenos hábitos/rutinas adquiridas durante la época escolar. Personalmente, pienso que tanto niños como adolescentes pueden disfrutar del verano y a su vez  aprender muchísimas otras cosas más allá de los aprendizajes curriculares.  En especial, con el centro de interés de esta semana quiero demostrar  como el verano puede resultar una perfecta época para el desarrollo integral de nuestros pequeños.

Una primera opción a valorar son los conocidos Centros de Esplai o escuelas de verano. Durante los últimos años estos centros han sido el gran reclamo de muchas familias, las cuales ven en éstos una alternativa para no dejar a sus hijos solos en casa mientras ellos han de trabajar. Sí que es verdad que esta es una de las ventajas de estos Esplais, pero también me gustaría mostrar el gran atractivo que éstos presentan y que no debemos obviar. Para comenzar, estos centros ofrecen diferentes servicios socioeducativos y culturales que tienen como principal objetivo el favorecer el desarrollo personal de niños y adolescentes. Además, en estos centros los más pequeños comienzan a descubrir sus intereses y habilidades a través de la realización de diferentes juegos, no solo lúdicos sino también educativos. Otro aspecto positivo de estos centros es la gran oportunidad que presentan a niños y adolescentes para la socialización con sus iguales, así pues aquí aprenden a trabajar en equipo, a compartir materiales, a cooperar para el éxito de una actividad y a tomar decisiones para el bien del grupo. Tampoco me gustaría pasar por alto las posibilidades que estas escuelas de verano ofrecen para fomentar la creatividad infantil a partir de talleres y dinámicas, donde los pequeños han de poner en práctica todos sus recursos y saberes. Por esta razón, pienso que estos centros o escuelas representan una forma inteligente de aprovechar el tiempo libre.

El verano también es un buen momento para que los niños comiencen a participar en las tareas del hogar y aprendan de la importancia de colaborar en casa. Este tema creo que es una cuestión que preocupa a muchas familias ya que muestran su enfado ante la pasividad de sus hijos hacia las tareas del hogar. Pues bien, creo que esta actitud adoptada por los pequeños de la casa puede verse modificada con ciertos cambios introducidos por los padres. Para comenzar, hemos de ser conscientes que cuanto más tarde introduzcamos estos cambios más difícil será conseguir un cambio de actitud, por ello hemos de intentar que desde bien pequeños aprendan el sentido de responsabilidad. Un primer cambio fundamental seria la manera de presentar la tarea a desarrollar, ya que el efecto no será el mismo si ésta es presentada como una orden o castigo (¡Ordena tu habitación o no verás la televisión!, o per el contrario como  una necesidad de colaboración (Por favor, ordena tu habitación que entre todos hemos de intentar dejar la casa bien). Lo que puede parecer un simple cambio en la manera de expresar un mismo cometido la predisposición a la acción puede incrementarse. De esta manera, si los padres buscan la colaboración de sus hijos es importante que éstos sean conscientes de su contribución pudiéndose sentir orgullosos de ellos mismos. Además, como ya todos sabemos en general las tareas del hogar no suelen ser del agrado ni de niños ni adolescentes, por esta razón los padres han de esforzarse por intentar introducir en la realización de la tarea elementos que los motiven, y a su vez acompañarlos y aconsejarlos durante su desarrollo.

Y no me gustaría acabar el artículo sin hacer alusión a los temidos “deberes de verano”, ya que estoy segura que no podéis olvidaros de aquellos cuadernillos infinitos que atormentaban nuestros maravillosos días de verano. Pues bien, sin querer extenderme demasiado en esta cuestión voy a poner de manifiesto mi opinión. Personalmente, no soy partidaria de los “deberes de verano” y la razón es porque creo que existen otras opciones mucho más provechosas y motivadoras para que los niños aprendan durante el verano, dejando por un tiempo la típica metodología tradicional académica. ¿Realmente no pensáis que vuestros hijos aprenden también poniendo en práctica aquello que han adquirido en la escuela y no únicamente mediante la realización de ejercicios mecánicos?. Así pues, no dudéis en compartir con vuestros pequeños excursiones al museo, al zoo, al mercado a comprar ya que estas experiencias pueden resultar más beneficiosas para ellos de lo que podríamos pensar.

Despido el centro de interés de este martes deseándoos un verano de lo más divertido lleno de infinitas oportunidades educativas.



Saida

martes, 24 de junio de 2014

Impulsando nuestras inteligencias: Los Programas de Estimulación Temprana

¿Nuevo martes nuevo centro de interés? Esta vez no va a ser así y os voy a explicar el porqué. La semana pasada cuando publiqué mi última entrada “Impulsando nuestras inteligencias: La estimulación temprana” tuve la sensación de no haber cumplido del todo mi propósito. Sinceramente, sabía que con una primera y única publicación era difícil profundizar en el tema, y más si antes era necesario delimitarlo conceptualmente. Así que, a estas alturas ya considero que estamos lo suficientemente preparados como para descubrir más acerca de los Programas de Estimulación temprana. ¡No perdamos tiempo y vayamos a ello!

Como ya comenté la semana pasada los Programas de Estimulación Temprana (PET) se componen y se organizan en diferentes fases. Así pues para obtener un adecuado programa previamente daríamos inicio a la fase de diagnostico a responsabilidad de profesionales. En esta fase un equipo multidisciplinar se encargará del diagnostico de las necesidades del niño en función de la etapa de su desarrollo, junto con el análisis de las diferentes aéreas (lenguaje, cognitiva, motora, y social/emocional) con el fin de detectar el área o aéreas menos desarrolladas. Además en esta fase también es importante que los profesionales pongan atención a las necesidades del contexto familiar ya que será aquí donde tendrá lugar en gran parte la aplicación del programa. La siguiente y segunda fase de diseño consiste en la elaboración y planificación por parte de los profesionales de la intervención. Es decir, a partir de toda la información recogida en la fase de diagnostico el equipo está lo suficiente preparado para diseñar el Programa de Estimulación, el cual está compuesto por diferentes sesiones cada una de ellas con sus correspondientes actividades y materiales. Así pues, en este momento es cuando se decide los objetivos, la durada e intensidad, los ritmos, el lugar de aplicación, entre otras cosas.

Las dos anteriores fases configurarían las fases previas al programa, y una vez llevadas a cabo podríamos dar paso a la fase de comunicación. Concretamente, en esta tercera fase los diferentes profesionales han de reunirse con la familia para transmitirle por un lado toda la información recogida y diseñada, y por otro lado ha de hacerla participe del programa. Por consiguiente, en esta reunión se crearan los diferentes compromisos de actuación buscando la corresponsabilidad para el éxito del programa. Esta tercera fase ha de dar continuidad a la fase de aplicación del programa, que como ya podemos imaginar tiene una gran relevancia ya que si las anteriores fases se han llevado con éxito las posibilidades de una correcta cuarta fase se incrementan. Hemos de saber que esta cuarta fase puede tener lugar únicamente en centros especializados cuando nos encontramos ante casos de necesidad terapéutica ya que son niños con altas deficiencias. No obstante, si únicamente se pretende proporcionar oportunidades de estimulación para facilitar el futuro aprendizaje el contexto de desarrollado acostumbra a ser el familiar, o depende del diagnostico se combinara sesiones terapéuticas en centros con preventivas en familia. De todos modos, durante esta fase de aplicación los encargados de ella han de seguir las pautas del programa intentando ofrecer al niño seguridad y confianza en la realización de las actividades a la vez que lo estimulan durante el trascurso de éstas. También es fundamental presentar las actividades de manera motivadora siempre en función de la edad del niño. Además no se puede obviar que durante esta fase es conveniente que los profesionales junto con la familia realicen reuniones de seguimiento, compartan preocupaciones y/o logros para así avanzar con éxito al objetivo final del programa. Para acabar, nos encontraríamos con la quinta y última fase de desenlace fundamentada en la observación final de los resultados obtenidos (logros y fracasos), la corroboración con los objetivos iniciales, y en caso que así se considerará el replanteamiento de nuevos objetivos en función de los no conseguidos.

Desde la creación de mi blog una de las ideas que siempre he querido transmitir es que la educación no es una tarea única del sistema educativo, ya que es una responsabilidad compartida entre diferentes agentes, adquiriendo un rol clave el sistema familiar. Recalco esta idea porque en los Programas de Estimulación Temprana la participación de la familia será un requisito para el éxito de éste. Concretamente, como hemos podido comprobar la participación de la familia se centra principalmente en la etapa de la aplicación del programa, ya que es en el ambiente familiar donde el niño está más relajado y posee más oportunidades para la estimulación.

A modo de conclusión final me gustaría poner de manifiesto y aclarar la siguiente idea. Durante estos dos artículos he estado escribiendo acerca de los Programas de Estimulación Temprana, pero en ningún momento he especificado la franja de edad que éstos engloban. La razón es porque creo que no debería de existir una edad límite para el desarrollo de nuestro potencial intelectual ya que como he dejado ver las actividades se han de adaptar a las particularidades de esa persona. No obstante, sí que es cierto que estos programas tienden a ir destinados a niños de 0-6 años ya que es el periodo más importante para el desarrollo de sus inteligencias debido a la gran plasticidad existente, conllevando una mayor asimilación de experiencias y sensaciones enriquecedoras.


¡Feliz semana!


Saida